lunes, 10 de julio de 2017

OJO NO SEAS UN “HIPÓCRITA DIGITAL”


El P. Sebastián Correa, director del Centro de Estudios Católicos (CEC), explica en  un nuevo video tres peligros de ser un “hipócrita digital”.
“Se ha vuelto algo totalmente normal que tratemos de dar una imagen perfecta en las redes sociales, de mostrarme siempre feliz, siempre con el comentario muy centrado o, tal vez, con una posición muy fuerte”, señala en uno de sus usuales videos compartidos en las redes sociales.
“Aquellas personas que no son vulnerables. Aquellas personas que no tienen defectos. Aquellas personas que, tal vez, un día se sienten contentas y otro tristes. No, no existen acá. Hay que mostrar la imagen que a mí me gustaría que los demás tengan de mí y por eso nos convertimos en hipócritas digitales”, manifestó.



1.- Añorar lo que no se es
El sacerdote explicó que el primer peligro de ser un “hipócrita digital” tiene que ver con “añorar la vida que muestro en las redes sociales para mi propia vida” con la consecuente “decepción” de “mi vida real, de lo que vivo”.
Eso expresa un deseo de vivir siempre en ese estado “pero, en el fondo no estoy preocupado de ser auténtico”.
2.- Expresar algo que no soy
En segundo lugar, resaltó, está el peligro de expresar “algo que no es verdaderamente lo que soy” y “en el fondo, ellos terminan creyendo que yo soy la imagen, por ejemplo, que proyectó en Facebook y no la persona que verdaderamente soy”.
3.- Me creo la “hipocresía digital”
“Y la tercera, es que como hay otras personas que también viven esta hipocresía digital, yo empiezo a creer que la realidad es como la veo en Facebook o la veo en Instagram”.
De eso, indicó, “empiezo a creer que todos son felices, que todos tienen mejores posibilidades que yo, que todos van todos los días a restoranes espectaculares, comen las mejores comidas, visitan los mejores campos, montañas, playas, tienen los mejores autos”.
“Empiezo a decepcionarme de mi vida porque no parece ser lo bacán, lo bonita, lo entretenida que es la vida que yo veo, o pienso, o creo engañadamente que los demás tienen”, explicó.
Para evitar convertirse en un hipócrita digital, el sacerdote recomienda la “autenticidad”, es decir, “mostrarte y dejarte ver como Dios te ve, como la persona que de verdad eres”.

“Y segundo, atrévete a vivir más afuera de las redes sociales. Sal, conversa con las personas, conoce lugares nuevos, en el fondo, vive una realidad sin filtros donde tú puedes ser auténtico, tú puedes ser auténtica y de verdad vivir la libertad de los hijos de Dios”.